Trombosis Venosas

Hematología

Sobre la Trombosis Venosas

La trombosis venosa es una condición en la que se forma un coágulo de sangre (llamado trombo) dentro de una vena, bloqueando parcial o totalmente el flujo sanguíneo. Existen dos tipos principales, que se diferencian por la ubicación de la vena afectada: la trombosis venosa profunda (TVP) y la trombosis venosa superficial (TVS).

Trombosis Venosa Profunda (TVP)

La Trombosis Venosa Profunda (TVP) es la formación de un coágulo de sangre en una o más venas profundas del cuerpo, generalmente en las piernas (muslo o pantorrilla), aunque también puede ocurrir en los brazos o en otras partes del cuerpo. Es una condición seria porque el coágulo puede desprenderse y viajar a los pulmones, causando una embolia pulmonar (EP), una emergencia médica potencialmente mortal. Síntomas de la TVP: Aproximadamente la mitad de las personas con TVP no tienen síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir:

• Hinchazón (edema): Generalmente en una pierna o brazo, que puede ser notoria en la pantorrilla, el tobillo o el muslo.
• Dolor o sensibilidad: En la pierna o el brazo afectado, que puede sentirse como un calambre o una molestia. A menudo comienza en la pantorrilla. • Sensación de calor: En la piel de la zona afectada.
• Cambio en el color de la piel: La piel puede verse rojiza o azulada, dependiendo del tono de piel de la persona.
• Venas superficiales más prominentes: Las venas cercanas al coágulo pueden verse más dilatadas.

Factores de Riesgo de TVP: La TVP se asocia con la "Tríada de Virchow": daño al vaso sanguíneo, estasis sanguínea (flujo lento) y estados de hipercoagulabilidad (sangre que se coagula más fácilmente). Los factores de riesgo incluyen:
• Inmovilidad prolongada: Reposo en cama, viajes largos en avión o coche, hospitalización.
• Cirugía reciente: Especialmente cirugías de cadera, rodilla o pélvicas.
• Lesiones en las venas: Fracturas, traumatismos.
• Cáncer y su tratamiento: Aumentan el riesgo de coagulación.
• Embarazo y postparto: Debido a cambios hormonales y presión sobre las venas.
• Uso de anticonceptivos orales o terapia hormonal sustitutiva.
• Obesidad.
• Edad avanzada (más de 60 años).
• Antecedentes personales o familiares de TVP o EP.
• Trastornos hereditarios o adquiridos de la coagulación (trombofilias). Diagnóstico de la TVP:
• Examen físico: El médico buscará hinchazón, sensibilidad, cambio de color y calor en la extremidad.
• Dímero D: Es un análisis de sangre que mide una sustancia que se produce cuando un coágulo se disuelve. Un resultado negativo en personas con bajo riesgo puede descartar una TVP, pero un resultado positivo requiere más pruebas.
• Ecografía Doppler (o ultrasonido dúplex): Es la prueba más común y precisa. Utiliza ondas sonoras para crear imágenes de las venas y detectar coágulos o alteraciones en el flujo sanguíneo.
• Angiografía por resonancia magnética (ARM) o tomografía computarizada (Angio-TC): Se pueden usar en casos complejos o cuando la ecografía no es concluyente.

Tratamiento de la TVP:
El objetivo principal es evitar que el coágulo crezca, prevenir la embolia pulmonar y reducir el riesgo de TVP recurrente y el síndrome postrombótico (daño crónico a la vena).
• Anticoagulantes: Son los medicamentos principales. Ayudan a prevenir que el coágulo se haga más grande y a que se formen nuevos coágulos. No disuelven el coágulo existente, pero permiten que el cuerpo lo reabsorba gradualmente. Pueden ser inyectables (heparina de bajo peso molecular) o orales (warfarina o los anticoagulantes orales directos como rivaroxabán, apixabán, dabigatrán). El tratamiento suele durar de 3 a 6 meses, o más en algunos casos.
• Trombolíticos (fibrinolíticos): Medicamentos que disuelven activamente el coágulo. Se usan en casos graves de TVP o EP con riesgo de vida, ya que tienen un mayor riesgo de sangrado. Se administran por vía intravenosa o directamente en el coágulo a través de un catéter.
• Filtro de vena cava inferior (FVC): Se puede implantar temporalmente en la vena cava (una gran vena del abdomen) si el paciente no puede tomar anticoagulantes o si los anticoagulantes no son efectivos. Este filtro atrapa los coágulos que podrían viajar a los pulmones.
• Medias de compresión: Ayudan a reducir la hinchazón y el dolor, y a prevenir el síndrome postrombótico.
• Movilización: Mantenerse activo y caminar tan pronto como sea seguro, ayuda a mejorar el flujo sanguíneo.

Trombosis Venosa Superficial (TVS) o Tromboflebitis Superficial

La Trombosis Venosa Superficial (TVS), también conocida como tromboflebitis superficial, es la formación de un coágulo de sangre en una vena que se encuentra justo debajo de la superficie de la piel. Aunque es menos grave que la TVP, puede ser dolorosa y, en ocasiones, puede extenderse a las venas profundas o indicar un riesgo subyacente de TVP. Síntomas de la TVS: A diferencia de la TVP, la TVS suele ir acompañada de una reacción inflamatoria más notoria.
• Enrojecimiento: De la piel a lo largo de la vena afectada.
• Sensibilidad o dolor: A lo largo de la vena, que empeora al tacto.
• Calor: En la zona afectada.
• Hinchazón: Localizada alrededor de la vena.
• Endurecimiento o "cordón" palpable: La vena afectada puede sentirse dura y dolorosa al tacto, como un cordón debajo de la piel. Factores de Riesgo de TVS: • Venas varicosas: Son el factor de riesgo más común, ya que las venas varicosas tienen un flujo sanguíneo más lento y son más propensas a la inflamación.
• Traumatismos en la vena: Como un golpe o la inserción de un catéter intravenoso (flebitis post-punción).
• Inmovilidad prolongada.
• Embarazo.
• Uso de anticonceptivos orales.
• Cáncer.
• Trastornos de la coagulación. Diagnóstico de la TVS:
• Examen físico: El diagnóstico se basa principalmente en la apariencia de la zona afectada, que es característica.
• Ecografía Doppler: Se puede realizar para confirmar el diagnóstico, evaluar la extensión del coágulo y, lo más importante, descartar la extensión a una vena profunda o la presencia de una TVP concomitante, especialmente si la TVS es extensa, cercana a la ingle o se asocia con síntomas más graves.

Tratamiento de la TVS:
El tratamiento de la TVS es generalmente más conservador que el de la TVP, ya que el riesgo de complicaciones graves (como la EP) es menor.
• Medidas conservadoras:
o Calor local: Aplicar compresas tibias en la zona afectada para aliviar el dolor y la inflamación.
o Elevación de la extremidad: Para reducir la hinchazón.
o Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): Como ibuprofeno o naproxeno, para reducir el dolor y la inflamación.
o Medias de compresión: Pueden ayudar a aliviar los síntomas.
o Mantenerse activo: Caminar y mover la extremidad afectada.

• Anticoagulantes: En algunos casos, especialmente si la TVS es extensa, se acerca a una vena profunda, o si el paciente tiene factores de riesgo adicionales para TVP, el médico puede recetar una dosis baja de anticoagulantes (como heparina de bajo peso molecular o fondaparinux) por un período corto (generalmente 4-6 semanas) para prevenir la progresión a TVP.
• Cirugía: En raras ocasiones, si la TVS es recurrente o muy dolorosa y no responde a otros tratamientos, se puede considerar la extirpación quirúrgica de la vena afectada o la ligadura.

En resumen, la principal diferencia entre TVP y TVS radica en la ubicación de la vena afectada y el riesgo de complicaciones. La TVP es más peligrosa debido al riesgo de embolia pulmonar, mientras que la TVS es generalmente menos grave, aunque requiere evaluación para descartar la extensión a venas profundas. Ambos tipos de trombosis requieren una evaluación médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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